Este Repartidor De Pizza Realizó Una Entrega A Un Padre Con 4 Hijos Y La Imagen Que Contempló No La Pudo Soportar!

Siempre las historias que a diario leemos o que escuchamos, muchas veces dejan marcas en nuestra vida y no podemos evitar conmovernos por muchas de ellas. Ya que la historia que hoy queremos compartir contigo una muy buena nota que nos deja un mensaje increíble sobre todas las buenas acciones y las recompensas que esta misma se puede llevar. Hoy domingo es increíble que un repartidor de pizza, te dejará una gran enseñanza! 

Sin duda el trabajo de ser repartidor de pizza por las tardes, comenta el protagonista de esta historia" Hace muchos años tomé este trabajo y me han servido para pagar mis estudios, pero aún después de tanto tiempo, sé que bien como reconocer a los clientes que serían muy capaces de inventar múltiples excusas con tal de no dejarme propina y también a los que se ponen a contar historias de más.

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Pero aquella tarde tuvimos una llamada pedían una pizza sencilla, y un refresco, cuando llegué a la residencia puede notar mucho desorden que había en el exterior, y aún así me acerqué y toqué la puerta; cuando el hombre abrió para poder recibir el pedido, pude notar la cara de la vergüenza con la que me pagaron, ya que se sentía avergonzado por no dejarme más de un dólar de propina, lo cual a mi me sorprendió mucho, ya que fue mucho más delo que recibo normalmente"

Entregué la pizza y recibí el pago por la misma, pero durante la operación pude vislumbrar el interior del hogar de esta familia. En la mesa de la cocina se hallaban 4 niños pequeños y un adolescente esperando ansiosos la comida que su padre estaba recibiendo, aún con la rapidez pude notar las ansias con las cuales los jóvenes esperaban la comida que imaginé sería la única comida que recibirían aquel día.

Algo dentro de mi corazón se movió, pude imaginar los sacrificios que haría este padre soltero para poder alimentar a sus hijos y lo mal que debía sentirse por tener que brindar una pizza pequeña que tendrían que compartir entre 6 personas. De inmediato supe lo que tenía que hacer. Cuando mi turno en la pizzería acabó regrese con un meta fija. 

Preparé dos pizzas grandes, una ración de alitas de pollo y papas fritas, además tomé algunos refrescos y me dirigí a la casa de este hombre de nuevo, la cara con la que me recibió es algo que jamás olvidare, el hombre intentaba decirme que cuando tuviese algo de dinero me pagaría pero yo no acepté, quería dejarles un mensaje a los hijos de este hombre: Muchas veces cuando tratas bien a las personas, pueden suceder cosas increíbles como estas. 

Me alegra saber que aún existan muchas personas buenas! COMPARTE!