Estado Islámico Ataca con coche bomba y mata a siete soldados libios


Ataque de EI con coche bomba mata a siete soldados libios


Al menos siete soldados de las fuerzas afines al llamado gobierno de unidad libio murieron hoy al estallar un coche bomba colocado por la rama libia del grupo yihadista Estado Islámico cerca de la ciudad de Sirte, informaron fuentes de Seguridad.

Según su relato, el ataque tuvo lugar en la zona de Buerat, a medio camino entre la ciudad de Misrata y Sirte, bastión de los yihadistas en la cuenca del mediterránea, y en el mismo resultaron heridos 20 soldados más.

Tras este atentado, son 32 los muertos y más de 50 los heridos en los combates librados hoy en ese zona, situada a un centenar de kilómetros al este de Misrata, ciudad que alberga una de la milicias más poderosas afines al gobierno de unidad, añadió la fuente.

Esta misma mañana, otra fuente de las milicias bajo el mando del gobierno de unidad nombrado por el Consejo Presidencial designado por la ONU ya informaron de la muerte en combate de siete de sus soldados, entre ellos el responsable de la unidad secreta de desminado, coronel Ibrahim Abdel Aal.

"Las fuerzas (leales al gobierno de unidad) han endurecido su ofensiva sobre la zona de Abu Qrin", situada a medio camino entre la ciudad de Misrata y Sirte, bastión de los islamistas en la costa del Mediterráneo, afirmó la fuente.

Aviones de combate bombardearon, por su parte, varias áreas en el este y oeste de Sirte que causaron un número indeterminado de bajas y desataron la confusión en las filas de los yihadistas, agregó.

El denominado gobierno de unidad libio anunció a finales de abril que prepara una ofensiva para liberar Sirte, bajo control yihadista desde junio de 2015, e instó a todas las fuerzas del país a aparcar sus diferencias y sumarse a la misma sin buscar beneficios políticos propios.

Sin embargo, la reciente decisión del antiguo gobierno rebelde en Trípoli de establecer su propio centro de mando militar ha añadido más confusión a la ofensiva de la que no se conocen detalles y que nadie sabe cuando podría comenzar.

Con el anuncio del gabinete liderado por Jalifa Ghwell son ahora tres los "centros de operaciones" que se preparan de forma descoordinada para el supuesto asalto de la ciudad, de la que varios miles de civiles han huido en los últimos días.

A parte de las tropas bajo el mando del antigua autoridad en Trípoli, considerada rebelde por la comunidad internacional, a las puertas de la ciudad operan los centros de mando dirigidos por el propio gobierno de unidad y por el general Jalifa Hafter, jefe del Ejército regular afín al Parlamento en Tobruk.

Expertos advierten que la falta de coordinación y los intereses divergentes de los grupos, especialmente de Hafter, amenazan con hacer fracasar la ofensiva y con abrir un nuevo episodio en la actual guerra civil libia.

La descoordinación también favorece a los yihadistas, que ya han comenzado a lanzar ataques en el frente oeste y a buscar aliados en el este, donde han prometido a las tribus una amnistía general si se suman a su causa.

La semana pasada, el brazo de propaganda de la rama libia del EI dijo que su proposito es celebrar en esa ciudad el mes de ayuno islámico o Ramadán, que inicia a principios de junio.