Las plantas más venenosas del mundo





Hay plantas cuyos frutos no deberías comer, porque si lo haces vomitarás hasta que tu cuerpo se deshidrate del todo.

Y otras te quemarán la piel con solo rozarlas.


Aquí en MetaInforma Te contamos cuáles son las más peligrosas y qué efectos tienen sobre el cuerpo humano.



Capucha de monje letal


En 2014 el jardinero de una casa de campo de Reino Unido falleció en circunstancias misteriosas, después de que varios de sus órganos fallaran.

La causa de su muerte sigue sin estar clara, pero una evidencia recogida durante la investigación señala que pudo haber fallecido a causa de una popular planta de la familia de los ranúnculos.


De acuerdo al experto John Robertson, el exdirector del jardín venenoso de Alnwick, Reino Unido, los vómitos permiten que los afectados por esta planta sigan con vida.

"He hablado con gente que comió la planta y sobrevivió", dice Robertson.

"Una pareja la había plantado para que su jardín luciera más bonito, y cuando la mujer salió a recoger hojas para la ensalada, sin querer tomó algunas de Aconitum", recuerda.

"Fueron 24 horas muy malas para ambos, pero sobrevivieron".



El perejil gigante




La teoría más popular es que las plantas desarrollaron las toxinas como mecanismo de defensa.


Algunas especies tienen componentes tóxicos para combatir las plagas de insectos pero también pueden ser perjudiciales para animales grandes.

En algunos casos, los químicos de ciertas plantas entran en contacto con la piel humana y después reaccionan ante la luz del sol, produciendo quemaduras.

Se debe a un fenómeno llamado fototoxicidad.


La manzanita de la muerte



Aunque parece Indefensa muy sabrosa.

En esta lista de variedades intocables hay una que ostenta el dudoso honor de ser conocida como "el árbol más peligroso del mundo".

El manzanillo (Hippomane mancinella) crece desde el norte de Sudamérica hasta la región de Everglades en Florida, Estados Unidos, así como a lo largo y ancho del Caribe.

Y en algunos lugares suele señalizarse con una cruz roja, a modo de advertencia.

La savia lechosa que produce este árbol contiene un poderoso irritante: el forbol.

Así que el mero hecho de rozarla puede dejarte con la piel escaldada.

Más ricina que ricino



Pero además del manzanillo, hay más plantas que no deberían traspasar tus labios.

La Ricinus communis es una de ellas.

Este arbusto es apreciado para los jardines de verano, ya que añade un toque de color con su follaje entre verde y púrpura. Además tiene unas vistosas hojas en forma de palma y unas distintivas semillas puntiagudas.

El aceite de ricino, de sobra conocido por aquellos que necesitan limpiar sus intestinos con urgencia, se produce a partir de las semillas de esta planta.

Pero una vez se haya extraído el aceite laxante de las semillas de color marrón moteado, lo que queda en ellas es un poderoso cóctel de toxinas: la ricina.

Esta sustancia mata al interferir en el metabolismo celular, el proceso químico básico necesario para sostener la vida.

Así, al bloquear la creación esencial de proteínas, las células acaban muriendo.

Collares y pulseras tóxicas



La abrina, como la ricina, es una proteína inactivadora de ribosomas.

Se encuentra en las rojas y brillantes semillas de la Abrus precatorius.

Esta planta crece en regiones tropicales y los lugareños suelen llevar sus semillas en collares y pulseras, y las usan para adornar sus instrumentos.

Es similar a la ricina, pero más poderosa cuando está en su forma más pura.

Aunque la cáscara de las semillas también es lo suficientemente dura como para que las toxinas no puedan ser absorbidas por el cuerpo.

Y en el caso de que ingiera el polvo de semillas, con un rápido tratamiento médico la víctima puede recuperarse por completo.

AL ver estas plantas uno pensaria que fueran tan venosas.

 Via: bbc.uk

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