¿Cuál es la fórmula para ser feliz?

La felicidad está de moda. Es el eslogan de una popular marca de gaseosas, que asegura otorgarla con sólo destapar una botella. Muchos la prometen porque todos la buscamos. Y hasta las Naciones Unidas instauraron el Día Internacional de la Felicidad, que se celebra cada 20 de marzo desde el año pasado.


El Día de la Felicidad se creó a instancias de Bután, un reino ubicado en el Himalaya, que incluso tiene un Índice de Felicidad Bruta, una especie de Producto Bruto Interno (PBI) que mide el grado de bienestar de sus habitantes. Según la ONU, “el mundo necesita un nuevo paradigma que reconozca la paridad entre los tres pilares del desarrollo sustentable: bienestar social, económico y ambiental”. Y por eso propone este día para reconocer la felicidad como una meta universal de los seres humanos.


¿Por qué será tan difícil conseguirla? Segun la escritora del articulo "Hace poco, leí una nota en The New York Times que la describía como una mariposa." Así, inasible: te acercás y vuela. Breve y efímera. El artículo hablaba sobre la fórmula de la felicidad: según varios estudios, los expertos la sitúan en una combinación entre la genética, la experiencia y los valores. ¿Cuánto de cada cosa? No, qué vivos: no es la receta de un cóctel. En cada uno funciona distinto. 




Disfrutar al máximo cuando estamos viviendo un momento de placer, aunque sea cortito. Abrazarme a mi hijo cuando se va a dormir, darle un beso en la cabeza a mi hija en la puerta del colegio y decirle “que tengas un hermoso día”, tomar un café con mi marido en 10 minutos que nos quedan libres antes de llevar a los chicos al club, acostarme en la cama con un libro para leer al menos un ratito. Quizás ser feliz sea eso. No una meta, sino un camino.

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