OPINION: La carretera San Juan a Santiago no va


 POR OSIRIS DE LEON

El ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, declaró en Higüey que "sería prácticamente imposible para la actual administración construir la carretera Cibao-Sur por la ruta Sabaneta-Los Ramones-El Rubio, porque el gobierno tiene recursos limitados, y embarcarse en una carretera que no tenemos seguro cuánto le va a costar al Estado, es una irresponsabilidad, ya que podría suponer un costo por encima de los 400 millones de dólares".

El ministro dijo que "si los recursos que tiene el Estado son muy limitados, entonces mal haríamos nosotros con embarcar al país en una carretera con un costo que no tenemos bien definido, que pudiera traer sorpresas y que en algún momento se pudiera cuestionar".

Castillo expresó que con esta decisión el Ministerio de Obras Públicas evita futuros cuestionamientos acerca de lo pretencioso que pudiese resultar este proyecto, que por el gran desembolso que implica su realización podría ser catalogado como "un capricho" y que "será otro gobierno al que le tocará tomar la decisión de si ! hará esa vía que conecte el norte con el sur".

Y la verdad es que hay que felicitar al presidente de la República, Danilo Medina, y al ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, pues estas son las declaraciones más inteligentes, más juiciosas y más sensatas que se han emitido desde el gobierno en relación a este absurdo proyecto vial que comprometía a Danilo Medina con una innecesaria carretera que tendría un elevadísimo costo, nunca recuperable, y produciría un elevadísimo impacto ambiental negativo.

Fueron muchos los artículos y declaraciones de prensa donde advertimos de los grandes peligros geológicos y ambientales de abrir una carretera de alta montaña por donde la jerarquía de la Iglesia católica la pedía. Sin embargo, la misma Iglesia que diariamente pide a gritos que la loma de Miranda sea convertida en parque nacional, exclusivamente para impedir las explotaciones de ferroníquel, pedimento que viola la Ley Minera 146, es la misma Iglesia que presionaba al presidente Medina para que rompiera tres parques nacionales para abrir esta perjudicial carretera.

Y lo curioso es que el nuevo fanatismo ambiental, hoy vinculado circunstancialmente a la Iglesia católica por simples conveniencias del momento, pero no por fe en Dios, se hacía indiferente ante este peligro que pendía sobre las grandes reservas forestales de los parques nacionales José del Carmen Ramírez, Armando Bermúdez y Manolo Tavárez, y algunos nuevos fanáticos ambientales llegaron al colmo de justificar esta absurda idea, que desde el principio estaba vestida de seda púrpura, alegando que "la carretera serviría para cuidar los bosques de los parques nacionales".

Algunos de esos nuevos fanáticos ambientales llegaron al extremo de escribirnos para insultarnos, acusarnos de tener intereses por otra ruta y amenazarnos con declararnos persona no grata en San Juan, ante lo cual sólo reímos, tal y como siempre lo hacemos frente a ridiculeces.

Hoy el p! residente! Medina, luego de escuchar opiniones técnicas sensatas, ha decidido no hacer esa carretera, pero el nuevo fanatismo ambiental no podrá atribuirse mérito alguno en esta victoria, pues casi todos permanecieron callados ante este grave peligro ambiental, mientras otros ambientalistas apoyaban abrir esa carretera.

Ahora el pueblo dominicano sabrá quiénes verdaderamente luchan en favor de la protección del medio ambiente cuando hay reales peligros sobre la flora y las aguas de una importante región que desde hace más de cinco décadas pertenece al sistema nacional de áreas protegidas, y quiénes se aprovechan de la sensibilidad ambiental de la sociedad para intentar obstruir proyectos autorizados desde hace cinco décadas, y cuya expropiación expondría al Estado a una litis.


Fuente original: OPINION: La carretera San Juan a Santiago no va.

JOSE FELIZ

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